Reportajes Especiales miércoles 11 de mayo de 2016

35 años sin el hombre que vivía el fútbol con música

VIDEO. En 1977, en un partido de fútbol disputado en Inglaterra, Robert Nesta Marley Booker, o simplemente Bob Marley concibió una lesión que unos años después lo alejaría definitivamente de las canchas y de los escenarios.  

Por Pedro Lezcano - @pedritolezkano

Un día como hoy, pero de 1981, el máximo exponente de la música reggae, el ídolo de multitudes que aparece en cientos de banderas que ondulan y llenan de colores las gradas de los estadios de fútbol, dejó físicamente el mundo.

Jamás imaginó que quizás partiría a la tierra que su religión, la rastafari, le prometía, tras un pisotón que recibió en un juego en suelo inglés, sí ese mismo país en donde el fútbol se reglamentó y se popularizó con el correr de los años.

La historia cuenta que los Wailers, la banda en donde el rey del reggae deslumbraba al mundo con su voz y sus mensajes de paz y armonía con el medio ambiente,  además de sus instrumentos y equipos musicales de las giras siempre llevaba un balón para pasar el tiempo dándole a la pelota entre ensayo y concierto.

Fue así como el cantante que además según relatos de quienes los vieron acariciar la caprichosa pudo ser un volante creativo de calidad, recibió una falta sobre el dedo pulgar derecho que ignoró, dejó pasar, para continuar jugando, así como siempre lo hicieron los grandes.

      Embed

Melanoma acral lentiginoso, fue el diagnostico que devino en un cáncer maligno,  Marley deseó seguir adelante con las actuaciones programadas y nunca se extirpó el cáncer ni se puso en tratamiento, es que el culto religioso que profesaba tampoco se lo permitía.

En una de las muchas entrevistas televisivas que supo dar le consultaron, ¿Qué es el fútbol?, entonces con esa sonrisa que siempre le caracterizó el mismo respondió: "Libertad, el fútbol es libertad" y agregó además que para conocerlo mejor era necesario disputarse un juego a los Wailers con él en la alineación. Mirá.

      Embed

Con el  tiempo el cáncer comenzó a desparramarse por su cuerpo, alcanzándole el cerebro, los pulmones y el hígado. Cuando percibió que el final estaba cerca, el diez del reggae quiso volver a su país natal, pero nunca llegó con vida: murió en Miami, el 11 de mayo de 1981, con tan solo 36 años.

Cuando lo enterraron para siempre, en el cajón llevó consigo quizás las tres cosas que más amaba, una guitarra, una planta de cannabis y una pelota de fútbol.

Hoy por hoy sus canciones siguen sonando en los auriculares de jóvenes, adolescentes y adultos que saben disfrutar de buena música, de ese ritmo alegre y pacifista que marcó las vidas de muchos que como él practican y gozan del deporte rey.  


ETIQUETAS

¿Qué te pareció la noticia?
0