Así no, muchachos

Así no, muchachos. El acosador no es simpático, no es divertido: es vergonzoso. En los buses, en las canchas o fuera de ellas, resulta el principio de una realidad que azota a todas las mujeres sin distinción de edad o clase social en Paraguay. Cada nueve días una es despojada de su vida.  

Luego del clásico del domingo en el Defensores del Chaco, captaron a algunos chicos (pudieron haber sido hinchas de cualquier club) invadiendo el espacio personal e irrumpiendo con la tranquilidad de una trabajadora de prensa. Besos, abrazos, gestos obscenos que poco o nada tienen que ver con la tan noble pelota. ¿Quién sabe a cuántos otros la cámara no mostró?

Preocupa que después de la interpelación pública del Sindicato de Periodistas del Paraguay, una sola institución deportiva se haya posicionado con relación a lo ocurrido. Lo que sí, resulta necesario hacer un justo llamado a la reflexión: El acosador no es simpático, no es divertido: es peligroso.