Rugby miércoles 26 de noviembre de 2014

Del fútbol al rugby, el hijo de Romerito quiere llegar bien alto con los Yakarés

Lleva el mismo nombre que su padre, Julio Romero, pero a diferencia del legendario futbolista paraguayo, su pasión es el rugby. Ahora está camino a Brasil con los Yakarés, con el objetivo de dar un paso más en busca de llevar el rugby paraguayo a lo más alto.

No hay paraguayo que no identifique a Romerito, uno de los más grandes del fútbol paraguayo de todos los tiempos. Con el mismo nombre, hoy busca emularlo su propio hijo, que también quiere entrar en la historia del deportes paraguayo, pero jugando al rugby.

DEL FÚTBOL AL RUGBY

Como no podía ser de otra manera, desde niño comenzó a seguir los pasos de su padre, practicando fútbol, llegando hasta la División de Honor. Fue subcampeón con la Reserva de Luqueño y jugó un partido en Primera, ante Sol, a los 17 años.

Siempre siguió el rugby en su ciudad, aunque más como hincha, a pesar de que los amigos siempre le insistieron para jugar. En ese época la prioridad la tenía el fútbol y debía cuidar el físico que no estaba preparado para ese deporte. "Cuando eso pesaba apenas 69 kilos", comenta entre risas a D10.

DESCUBRIÓ SU VERDADERA PASIÓN

Y no fue hasta el 2010, cuando sus amigos "Tumba" Galeano, el "Chueco" Ferreira y "Coco" Gómez lo "estiraron" al gimnasio. Ya alejado del fútbol y con el cuerpo apto, fue el momento de entrar al mundo del rugby y descubrir su verdadera pasión.

Ese mismo año comenzó a jugar en la categoría Intermedia y llegó a disputar 3 encuentros en Primera de Luque Rugby. Y al año siguiente se asentó hasta llegar a la Selección y unirse a los Yakarés.

En el 2012 fue convocado para jugar los Sevens, pero no quedó en la lista para viajar al Sudamericano de Brasil. Un año después volvió a ser llamado y se ganó el lugar; obteniendo la medalla de bronce en los Juegos Bolivarianos en el 2013 y disputando los Juegos Odesur este año.

FÚTBOL VS. RUGBY

Estuvo en ambos campos de juego, en ambos vestuarios, en ambos pos partidos. "La diferencia del rugby es el compañerismo, el querer ayudar al compañero. No hay un Maradona o un Messi, si en el equipo jugás solo, prácticamente no vas a poder hacer nada. Luego de cada encuentro comemos juntos con los rivales, hablamos del partido, el que te pegó se acerca y te pide disculpas", comenta Julio.

LLEVAR A PARAGUAY A LO MÁS ALTO

Ahora está con los Yakarés rumbo a Sao José (unos 80 kilómetros de San Paulo) para medir a Brasil en el Test Macht válido por el ránking de la World Rugby, el máximo organismo del deporte.  

Sobre su presencia con la Selección, Julio tiene un objetivo claro: Llevar el rugby paraguayo a lo más alto. Aunque reconoce que aún queda un largo camino, él quiere ver a la selección al nivel de Argentina. Resaltó el trabajo de la Unión de Rugby del Paraguay (URP) que está cambiando la forma de ver el juego trayendo a grandes leyendas de este deporte para guiarlos.

"Cambió muchísimo (el rugby paraguayo) nos ayudan con pequeños detalles, nos muestran videos y después nos vamos y lo aplicamos en la cancha. Son cosas que antes no se hacían. Así nos van puliendo las cosas que podríamos estar haciendo mal. Lo mejor es que esto lo llevamos a nuestros equipos y sobre todo a las inferiores", comentó.

LO MÁS IMPORTANTE, LA DISCIPLINA

El popular Romerito no es de hablar mucho con su hijo. Sin embargo, una de sus enseñanzas quedó grabada en la memoria de Julio es que "la disciplina es lo más importante si uno quiere llegar lejos".

CAMPEÓN CON LUQUE

Con respecto a su equipo, Julio recuerda que no tuvo la posibilidad de estar en la final del 2012. Un año después se quedaron con el subcamepnato, hasta que finalmente le tocó conocer el sabor de la gloria en este año 2014 al consagrarse campeón.

SU MAYOR DESEO COMO LUQUEÑO

Como luqueño, el mayor deseo de Julio es conseguir el apoyo de las autoridades municipales para seguir creciendo. Hoy representan a toda una ciudad, logrando títulos, aún sin un campo de juego.


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