Fútbol Internacional martes 08 de septiembre de 2015

Despertaba temprano para ver alguna final: Olimpia, Boca, Real...

Confesiones de un goleador. Luis Suárez, delantero del Barcelona español, repasó su trayectoria deportiva y recordó que cuando era niño se despertaba a las 6 de la mañana para ver alguna final intercontinental de clubes como Olimpia, MIlán, Boca o del Real Madrid.

Luis Alberto Suárez Díaz, delantero del Barcelona, de 28 años, llegó el año pasado al cuadro catalán hambriento de títulos y solo en un año consiguió cuatro campeonatos con los que agrandó aún más su prolífico palmarés: La Liga, La Copa del Rey, la Champions League y la Supercopa de Europa ganada recientemente frente al Sevilla español.

Justamente la consecución de la Orejona en el Olímpico de Berlín le permitirá al cuadro catalán que dirige Luis Enrique disputar el Mundial de Clubes a fin de año, una situación que provoca en la piel del charrúa una gran ilusión, porque recordó que cuando era chico se "levantaba a las 6 de la mañana para ver alguna final" de la Copa Intercontinental.

"El torneo ha ido cambiando de nombre, pero me recuerdo de chico, con 9 o 10 años, levantándome a las 6 de la mañana para ver alguna final. Olimpia, Madrid, Boca, Milan... Era linda la sensación. Ser ahora un protagonista de aquello me ilusiona mucho", señaló en una entrevista exclusiva al diario La Vanguardia de España.

INICIO COMPLICADO: LOS SACRIFICIOS DE LA NIÑEZ.

Admirador de pequeño del exgoleador argentino Gabriel Batistuta, recordó sus primeros pasos en este complicado mundo del fútbol y el precio alto que tuvo que pagar para llegar a sobresalir en esta disciplina. "A mí nadie me regaló nada. Hice muchísimo esfuerzo de chico", contó primeramente.

"Me iba caminando más de media hora para ir a entrenar. Juntaba tarjetas para venderlas para poder ir en autobús. A veces salía dos o tres horas antes del entrenamiento para no pagar el billete. Ese esfuerzo me sirve hoy para disfrutar cada momento", manifestó en un tono de orgullo y satisfacción.

LA ACELERACIÓN COMO DEFECTO Y EL INSTINTO COMO VIRTUD

Luis Suárez se muestra autocrítico, pero a su vez es consciente que en el Barcelona tiene muchas posibilidades de mejorar su desempeño dentro de la cancha, más aún teniendo como compañero de equipo a jugadores como Lionel Messi, Neymar o el propio Iniesta.

"A veces me noto muy acelerado, me falta un segundo más de pausa, no hacerlo todo a lo bruto", sostuvo el exatacante del Liverpool inglés. No obstante, el charrúa se sigue aferrando al instinto, una de sus virtudes que le llevó a enfundarse camisetas de elencos legendarios.

"Yo siempre dije que si he llegado hasta aquí es por luchar, por no bajar los brazos, por ir a lo bruto y a lo torpe, por vivir del instinto, por estar en el momento justo. Eso no lo voy a perder ni lo voy a dejar de hacer. Sólo hablo de ganar un segundo de pausa", sentenció.

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