Guaraní miércoles 18 de febrero de 2015

El "agridulce" sabor de los goleadores del legendario

Fernando Fernández y Federico Santander salvaron a Guaraní de una derrota en su debut en la Copa, pero la alegría por anotar no es completa, porque ambos saben en la Copa es fundamental ganar de local.

El "queso" Fernández señaló que en lo personal siempre es importante marcar goles, pero sin embargo regalaron el partido ante el Sporting Cristal, que se llevó un punto del Defensores del Chaco con el empate 2-2.

"Creo que entramos muy apagados, por eso rápidamente marcaron los goles. Gracias a Dios supimos sobrellevar eso y empatar de vuelta", agregó el goleador en contacto con Monumental 1080 AM.

Santander, por su parte, dijo que lógicamente lo ideal es ganar en casa, pero por la manera en que se dio el partido se puede hablar de un punto positivo.

"Un sabor agridulce, porque levantar un 0-2 en la Copa Libertadores no es nada fácil", apuntó.

Para Federico, la ansiedad les pasó factura, aunque también dio méritos al rival que manejó bien el balón, sobre todo en el primer tiempo, y los metió en su juego.

Lo positivo, "que el equipo mostró carácter cuando el mundo se le venía encima".

Guaraní vuelve a jugar por Copa el próximo martes 24 de febrero ante Racing, en Buenos Aires.