Fútbol Internacional sábado 28 de enero de 2017

El Atlético de Madrid se atasca en sus aspiraciones

El Atlético de Madrid dio un nuevo paso atrás en sus expectativas por el título de Liga, salió con sólo un punto y una imagen gris del estadio de Mendizorroza y enredó su panorama en la parte alta de la tabla, donde se acomoda el Villarreal, que escapó del bache gracias a un triunfo ante el Granada, nuevo colero de la competición.

Con las semifinales de la Copa del Rey en el horizonte el Atlético Madrid visitó Vitoria, de donde pudo salir malparado. El cuadro de Diego Pablo Simeone, que el miércoles recibe al Barcelona en su búsqueda por la final copera, prolongó sus dudas en la Liga.

Fue el meta Miguel Ángel Moyá el que evitó la derrota rojiblanca ante el Alavés, fuerte en su campo y alentado por los resultados, que le han llevado a ensanchar la distancia con la parte baja y a situarle a un paso de una final.

El Atlético pierde terreno. Los empates continuados ante el Athletic y el Alavés le marginan de la terna cabecera. Peor aún son las sensaciones de un equipo desprovisto de la solidez y la disciplina táctica de antaño. Su cuarto puesto está en el aire. A expensas del marcador que obtenga el domingo en el Bernabéu la Real Sociedad, que está a solo un punto de los rojiblancos.

El Alavés, por el contrario, está en alza. Pudo ganar con claridad a su adversario. Pero no tuvo puntería. Acumula el equipo de Mauricio Pellegrino cuatro encuentros sin ganar. Tres empates y una derrota. Pero contempla el antepenúltimo puesto a once puntos de lejanía.

Previamente, el Villarreal se impuso al Granada por 2-0 en un partido en el que, sin brillar, fue superior a su rival y consiguió resolver la crisis de resultados que le afectaba desde el inicio de 2017, al tiempo que agravó la del equipo andaluz.

Aunque el Villarreal no estuvo a la altura de los últimos meses del año pasado, hizo lo suficiente como para dejar sin opciones al Granada, que no dio muestras de haber encontrado el camino para recuperarse y salir de la cola de la clasificación.

Bruno Soriano y Álvaro sellaron la victoria del Villarreal, sexto en la tabla, en puesto europeo, y acentuaron las penurias del equipo de Lucas Alcaraz, con la permanencia cada jornada más lejana.

El Eibar sigue a lo suyo y sin hacer ruido ya se ha acomodado en la octava plaza. El equipo de Jose Luis Mendilibar sumó su victoria número ocho en su irrupción en la segunda vuelta. Lejos de la zozobra de antaño. Superó al Deportivo de Gaizka Garitano, que regresó al campo de Ipurúa, donde ejerció gran parte de su carrera como jugador y entrenador.

La maquinaria vasca funcionó desde el principio. Todo le resultó más fácil con el gol de Adrián a los cuatro minutos. Después, un pase suyo a Sergi Enrich supuso el segundo al cuarto de hora aunque respondió a la perfección el equipo gallego cuando recortó un minuto después gracias al turco Emre Colak.

El choque estuvo vivo hasta el tramo final, cuando el francés Florian Lejeune marcó el tercero local y sentenció el partido.

El revés apura al Deportivo, que acumula cuatro encuentros sin ganar. Solo ha sumado tres puntos de doce el bloque de Garitano, que está a seis de los puestos de descenso que amenazan también al Leganés, incapaz de puntuar ante el Celta en Butarque (0-2).

El cuadro vigués, con la mente también en la semifinal de la Copa frente el Alavés, dosificó su plantilla. Le sirvió a Eduardo Berizzo para avanzar en la clasificación y reencontrarse con el triunfo tras la derrota en San Sebastián hace una semana.

El Celta aprovechó las carencias de su rival, condenado a pelear por la salvación hasta el final del curso. Acumula ocho partidos sin vencer el equipo madrileño, que no gana desde que batió al Osasuna el 21 de noviembre del pasado año.

Álvaro Lemos, a la media hora, y un penalti transformado por John Guidetti en el 66 marcaron los goles vigueses ante el Leganés, al que solo cinco puntos le distancian de la zona de descenso. EFE