Reportajes Especiales miércoles 30 de marzo de 2016

El "baile" frustrado de la Albirroja ante la Canarinha

ESPECIAL. "El fútbol es el ballet de las masas" dijo alguna vez el compositor soviético Dmitri Shostakovich.

Por Pedro Lezcano

Refiriéndose a esa diferenciación de clases sociales que claramente existe y que divide a todas las sociedades del mundo, a lo mejor a algunas más que otras, pero esa distinción está siempre presente.

A nivel de fútbol profesional, en cuanto a eventos deportivos de gran envergadura, entrar al sector de graderías no cuesta lo mismo que entrar a las preferencias, desde esos sectores, la visibilidad del desarrollo del partido, no es la misma, y las expresiones de las emociones se viven de formas distintas.

Sin embargo, dentro del gramado esa diferencia de clase se esfuma y los privilegios deportivos no siempre son para los que nacieron en cunas de mayor calidad.

Ese es el caso de los goleadores de la Albirroja ante Brasil, un claro ejemplo más de esta apreciación. Darío "El Fantasma" Lezcano, nació en un pueblito de Caaguazú y pateó sus primeras pelotas en alguna placita de la pequeña comunidad llamada Cecilio Báez, el mismo que salió del campo, ovacionado por el público.

Por su parte, Edgar "El Pájaro" Benítez, oriundo de Repatriación, también del departamento de Caaguazú, aun siendo un pequeño fungió de quinielero en su barrio, además del gol, toda la velocidad y entrega que desplegó en el partido, aportaron mucho para este doloroso empate.

Casualmente ambos se iniciaron en el Nanawa Fútbol Club, "el decano paranaense" de la ciudad de Presidente Franco, una humilde institución deportiva, como la mayoría de las que militan en las diversas ligas del interior, fundada en abril de 1957 al este del país, justamente al límite con la patria de Pelé.

Quizás tiempo atrás, estos jugadores haciendo sus primeras picaditas, levantando el polvo de las canchitas de arena, no imaginaban que hoy estarían haciendo goles al pentacampeón del mundo en las eliminatorias sudamericanas camino a Rusia 2018, ni recibiendo jugosos salarios, jugando en Alemania y México, respectivamente.

Resulta una verdadera pena que sus goles no bastaron, que sus compañeros no pudieron cerrar los compases para lo que se veía venir como una función de Polka kyre´y llena de alegría para un pueblo tan sufrido como el nuestro, que acompañó, cantó y alentó hasta que al final salió del Defensores, sufriendo y con ese amargo y triste sabor de un Chorinho (género musical popular de Brasil).