Copa Libertadores miércoles 17 de febrero de 2016

El Ciclón sale airoso de El Campín y se trae un gran punto

Viendo el quilate del rival, último campeón de la Copa Sudamericana; el escenario y la dificultad de jugar en El Campín, a unos 2.650 de altitud, Cerro Porteño se trajo un gran punto, más allá de que el equipo de Farías sufrió mucho y quebrantó poco en su debut en la Copa Libertadores.

El equipo de Farías resistió el cero en Bogotá y se trajo un gran punto de un reducto complicado en su debut en el Grupo 8 de la Copa Libertadores 2016. Antony Silva, los centrales Mareco y Leo Cáceres, más el palo derecho, en dos ocasiones, posibilitaron obtener este resultado que en el recuento general fue más perjudicial para Santa Fe.

EL PARTIDO.  Presión alta, intensa, dominio acuciante en el primer cuarto colocó al equipo local en la puerta del primer tanto en al menos tres ocasiones. El quebranto se instaló desde el primer minuto cuando William Tesillo logró cabecear al palo derecho de Antony Silva un centro que llegó desde el lado de Junior Alonso.

Santa Fe abrió muy bien la cancha con Balanta y Otálvaro en los minutos iniciales y a partir de ahí cargó con dos delanteros  movedizos como son Carlos Ibargüen y Jonathan Gómez a la defensa azulgrana en donde Farías apostó por Leo Cáceres y Víctor Hugo Mareco.

La dificultad se fue acrecentando para el elenco azulgrana al perder rápido el balón y coincidió con el momento en el que hubo pocas transiciones del rival. Pese al gran despliegue de los cuatro volantes, Cáceres, Santana, Oviedo y Estigarribia, el local merodeó el gol a los 10’ con Perlaza y a los 22’ con Juan Roa.

Antes de acomodarse mejor sobre El Campín, Cerro ganó respiro en algunos tiros libres y se encomendó en los remates del luso Luís Leal, muy bien el minuto 4 y mal en el 41. Después en la ofensiva hizo poco, a pesar de que Beltrán mostró su oficio de pelear las pelotas largas para ganar algunas infracciones.

El juego bajó los decibeles en el tercer cuarto y el equipo paraguayo se sintió mejor al hacerse con algunas pelotas en el rebote y acercarse con algunos tiros de esquina. Pese a esa tenue alternancia, las opciones más claras siempre estuvieron a favor del Independiente, que volvió a perdonar en el 40’ cuando Perlaza tiró otro pelotazo al palo derecho de Silva.

El complemento siguió trepidante, aunque hubo más espacios para el desempeño de los locales.  Siempre al dominio de Santa Fe con Gordillo y Perlaza como directores de fútbol, encontró en Otálvaro una acción de gol, pero Antony volvió a sacar pecho por Cerro para salvar la caída de su valla.

Farías refrescó el medio al sacar a Estigarribia para meter otro perseguidor, Silvio Torales. El cuadro de Barrio Obrero aguantó el juego sobre su estructura defensiva por lo que le costó construir algo importante en el sector de ataque, que mostró a José Ortigoza desde los 71 minutos.   

En los últimos minutos, Santa Fe perdió algo de orden, más allá de poner a Omar Pérez en la cancha por Jonathan Gómez. El equipo colombiano lo buscó ganar alternando recursos, lo mereció, pero al final no pudo vulnerar a un consistente sector defensivo del Ciclón, especialmente de sus centrales, que además de encomendarse a Silva, tuvo como aliado en dos ocasiones al palo derecho para traer un buen resultado de su visita a Bogotá.