Reportajes Especiales lunes 23 de mayo de 2016

El "piqui guaraní": Alma y pasión rumbo a Río 2016

VIDEO. El país entero merece revivir el momento y conocer las circunstancias alrededor del juego de dos jóvenes que conocieron la gloria. Uno aguerrido y humilde que de Choré saldrá con destino a Río de Janeiro y otro que con estilo único complementa la dupla representante de Paraguay para el cultural olímpico.     

Por Pedro Lezcano - @pedritolezkano y Rodolfo Areco - @RodyAreco

Los murmullos en aumento amenazan al silencio, la expectativa es la constante, el balón sale movido por la fuerza de una patada tan técnica como suave, la red alta es casi un adorno; entonces los cuchicheos toman formas de gritos y el predio estalla, es señal que en la jugada se acabó la magia y el cuero alcanza la arena blanca.

Entre el 21 y 22 de mayo, la ciudad de Hernandarias acogió el clasificatorio nacional del Futvoley, con boleto de viaje a los Juegos Olímpicos de Río de Janeiro. 16 fueron las duplas que encararon el torneo, muy interesantes y con características diversas todas, algunas quedaron eliminadas en la inaugural fecha, sin embargo las mejores permanecieron para el primer día de la semana.

El domingo, la cuestión arrancó pasando algunos minutos de las 15.00; de a poco hombres, mujeres y niños, familias enteras cobijadas por bufandas, gorros y camperas copaban la "Meca del Piqui".

Los atletas se predisponían a disipar las nubes grises que amenazaban con aguar la fiesta, el viento sur se dio una pausa, hechizado también por los destellos de encantos y sortilegios de los más exquisitos deportistas presentes.

Con la fiesta en marcha, los más erráticos iban quedando por el camino, uno a uno caían a la lona para dar paso en la fría noche al duelo estelar.

Por un lado. Velo Melgarejo De los Santos, quizás el mejor de los jugadores de la historia del piqui nacional, en conjunto a su más fiel compañero, Jesús Delvalle, a priori los favoritos ante dos de las más grandes promesas que tiene esta práctica que busca posicionarse entre los de clase universal.

Por el otro, Fernando Lugo, oriundo del norte del país, con un dominio de pelota excelente acompañado por Esteban Dávalos de la ciudad de Ñemby, ambos llegaron al lugar luego de viajar por horas y a decir de ellos mismos, con la esperanza intacta.

Sin imaginar que al final de la jornada, volverían a sus casas con el pasaje marcado en hora, día y fecha para además de competir, poder conocer la inmensidad del mar, desde las playas de Copacabana.

Fue un partido, como imagino serán los jugados en el cielo. Con sensaciones encontradas, dientes apretados y un deleite en donde nunca antes la caprichosa levitó tanto por los aires.

Buscaba y buscaba la redonda el suelo, pero los pies, el pecho, las cabezas y la destreza de los contendientes encontraban la manera de evitarlo.

El público alrededor coexistía, sentía y recordará por siempre una de las mejores escenas que pudiera regalar este entretenimiento, practicado en cualquier canchita improvisada por tantas personas en un Paraguay que encuentra en la pelota un leve espacio de respiro a su realidad social. Mirá.

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Vídeo edición: Rodolfo Areco.
Camáras: Pedro Lezcano y José Quintana.