Fútbol Internacional sábado 03 de febrero de 2018

El Real Madrid agoniza y el Barcelona se puede escapar

Real Madrid volvió a las andadas en la Liga y ofreció una mala imagen en el estadio Ciutat de Valencia, donde empató 2-2 para mantener su agonía en un torneo en el que tendrá un largo camino por el desierto de la nada hasta el mes de mayo.

La victoria de la pasada jornada ante el Deportivo, contundente, por 7-1, en la que los hombres de Zinedine Zidane cogieron aire después de muchos tropiezos y mal juego, fue un espejismo. El Real Madrid puede acabar la jornada a 21 puntos del Barcelona, que juega el domingo ante el Espanyol, y volverá a tener una semana movida con el París Saint Germain en el horizonte.

Al Real Madrid se le va a hacer muy cuesta arriba la Liga. Y, a lo mejor, debería dejar de mirar hacia la primera posición que ocupa el Barcelona para pensar en acabar entre los cuatro primeros. Esta jornada tuvo la suerte de que sus perseguidores, Villarreal y Sevilla, también perdieron sus partidos y los primeros están a dos puntos de distancia y los segundo a seis.

El PSG está a la vuelta de la esquina y el cuadro merengue demostró una fragilidad tremenda en el campo del Levante. La enseñó en defensa y en ataque, sin un último pase en los últimos tres cuartos y con jugadas previsibles, se atascó ante un rival que usó el arma del contragolpe durante los 90 minutos.

El mal juego del Real Madrid, sobre todo en la primera parte, se dio un respiro con el tanto de Sergio Ramos once meses después de su último gol. En los primeros compases del partido, el central blanco cabeceó un centro de Toni Kroos desde el córner para abrir el marcador.

Después, al filo del descanso, Boateng aprovechó la permisividad defensiva blanca tras recoger un rechace de Keylor Navas, que salvó un mano a mano ante Morales que no sirvió para nada. Boateng accedió con tranquilidad al rebote e hizo el empate justo antes de que ambos equipos se marcharan a los vestuarios.

En la reanudación, con más corazón que cabeza, el Real Madrid dispuso de alguna ocasión, pero una vez más el gol brilló por su ausencia hasta la aparición de Isco Alarcón, que salió desde el banquillo para marcar a diez minutos del final.

Su tanto iba a disfrazar una mala noche, pero apareció Giampaolo Pazzini, fichaje invernal del Levante, para amargar una vez más la existencia madridista en Liga.

El resto de equipos de la zona alta de la tabla que entraron en los partidos del sábado también perdieron sus encuentros. El Villarreal, que podría haber superado al Real Madrid en la tabla, perdió 2-1 contra el Betis, mientras que el Sevilla se dio un batacazo en Eibar (5-1).

Los primeros chocaron con el debut de un canterano con "duende" llamado Loren. El canterano del Betis jugó su primer partido en Primera y sorprendió con una aparición estelar en la que marcó los dos goles de su equipo, el primero de ellos de bella factura tras marcar desde 25 metros.

Desde Gaston Casas, que en 2001 debutó con un doblete, nadie en el Betis había conseguido ese registro. Loren, que apuntaba maneras en el filial (máximo goleador del grupo IV de Segunda B con 17 dianas), se desató a las órdenes de Quique Setién. Eso sí, con una cierta ventaja por la expulsión en el minuto 31 por roja directa de Bonera.

Con un jugador más y con la aparición de Loren, el Betis sólo se sobresaltó con el gol del colombiano Carlos Bacca a diez minutos del final desde el punto de penalti. Al final, los tres puntos se quedaron en el Villamarín, el Betis sueña con Europa y el Villarreal perdió la opción de desbancar al Real Madrid de la cuarta plaza.

El Sevilla también perdió, pero de manera más contundente. Cerró una mala semana con una goleada por 5-1 en Eibar tras empatar con el Getafe en Liga y con el Leganés en Copa. El técnico italiano Vincenzo Montella rotó a su plantilla y no funcionó la jugada.

Nombres como los de Roque Mesa o Sandro Ramírez saltaron a la palestra para nada. El Eibar pasó por encima del cuadro andaluz y el doblete del chileno Fabian Orellana junto a los tantos de Iván Ramis, Kike y Anaitz Arbilla, sacaron los colores al Sevilla, que parece en retroceso tras la euforia inicial después de la llegada de Montella.

Y en Mendizorroza, otro de los aspirantes a jugar la próxima temporada en Europa perdió ante el empuje del Alavés, que mantiene su ascenso progresivo desde que Abelardo Fernández accedió al banquillo del cuadro vitoriano.

Sólo Iago Aspas salvó el honor del Celta con un golazo con el que mantiene su candidatura a jugar el Mundial de Rusia. Sin embargo, no pudo frenar a Munir El Haddadi y a Alfonso, que adelantaron en la primera parte al Alavés para dar tres puntos vitales a su equipo, que se mantendrá otra jornada fuera de los puestos de descenso. EFE


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