Torneo Clausura 2016 viernes 16 de diciembre de 2016

Es de Primera: General Díaz logra un emotivo empate y consigue la permanencia

La última fecha del campeonato encontró en la ciudad de Luque a dos equipos de realidades y planteamientos bien distintos. Por un lado General Díaz, por el otro Rubio Ñu. Ambos clubes animaron un emotivo partido y a la larga no supieron sacarse ventajas. En la primera etapa Bernardo Medina desperdició un tiro libre penal.

El Adrián Jara fue el escenario de la proeza del equipo de la "República" que con mucha entrega logró la permanencia en Primera división superando varios periplos y una tremenda presión hasta la vigésimo segunda fecha del torneo Clausura. En cuanto a la particular contienda el 1-1 en el marcador le quedó más que justo al deporte.  

A los 19' de partido el conjunto local vio parcialmente la luz cuando una jugada colectiva fue satisfactoriamente sellada por Julio Aguilar, el delantero ingresó desde el vamos y no desaprovechó la oportunidad que tuvo para adelantar a su equipo.

El gol significó un importante aluvión anímico para las Águilas, que con el resultado paralelo entre Libertad y General Caballero conseguían desplegar sus alas hacia cumplir su ansiado objetivo.

Fue así como a la media hora Bernardo Medina tuvo la brillante oportunidad de aumentar la diferencia.

Minutos antes Eber Aquino había sancionado una confusa mano en el área albiverde, y el arquero fue quien tomó la responsabilidad de fusilar a su colega, finalmente y como en un acto de justicia divina la pelota se estrelló en el travesaño. La decisión del árbitro era equívoca, pues quien había cometido la involuntaria falta fue un futbolista del General Díaz.      

El cuadro de Humberto García se frenó después y Leandro Gracián, de tiro libre, marcó el empate en el encuentro. El Tano le pegó con tanta sutileza a la pelota que esta hizo una comba tremenda y terminó por meterse en el palo de Medina. Muchísima responsabilidad del guardametas en las dos última acciones importantes de la primera etapa.

SEGUNDO TIEMPO. Tras el descanso la cosa se puso aún más emotiva, la dinámica de lo impensado sabe de esas cosas y bien apremiado por la causa el militar el salió a buscar el golpe, los del Goyo Pérez sin embargo se replegaban y optaron por la opción de contra para tratar de encontrar el segundo grito.

No sucedió ni lo uno ni lo otro y todo quedo igualado, con los jugadores en el nido -corazones en mano-, aguardando la culminación de la historia en Tuyucuá. Allí el Gumarelo superó por 1-0 al Matarife y eso desató la alegría en campamento luqueño que a propósito en el año de su centenario tendrá otra oportunidad de volar bien alto en la máxima categoría del balompié paraguayo.