José, qué bien estuviste, en serio te digo

Hola José, cómo te va.  Tal vez poco o nada valga que salga a felicitarte hoy; "máva piko pea", dirán algunos, esos que siempre están ahí para la mala onda del día. Pero, ¡qué bien estuviste!

Sí, porque  no te tembló el pulso para cobrar todas, todos los mínimos contactos, con o sin intención, pero que fueron faltas, y no cortaste el juego, no le quitaste el ritmo como siempre suelen decir esos que aparecen con que se debe dejar jugar, por aquello de que es luego un deporte de contacto.

Y vos ayer José Méndez, no por cobrar todas  le robaste velocidad al juego, de hecho los protagonistas no lo tuvieron, salvo esa cabalgada de Raúl Cáceres que terminó con la explosión de júbilo por el gol. No hubo mucho  para levantarse del asiento ayer, salvo contados episodios en ambos ataques, y vos nada tuviste que ver, nadie esta mañana de lunes se acuerda ni se acordará de vos, como tiene  que ser, salvo para felicitarte por tu buen trabajo.

       Es cierto, en el comentario páginas atrás te dieron calificación 6, yo te alzaría un poco más la nota, dirán que sacaste demasiadas amarillas, pero ameritaba, ¿quién dice cuántas amonestaciones uno debe mostrar?, cortaste a los violentos y a los que querían demostrar que eran más machitos que el otros, como Sergio Díaz y Alejandro Silva, los mandaste a las duchas, como debe ser, en el rectángulo uno entra a jugar y no a darse cabezazos cual toro en celo por ganarse el aprecio de la hembra de turno.

Y mirá José que habla uno que es calentón, que ha visto más de una roja en la canchita de turno que le ha tocado, y ha tenido más de algún problemilla, por aquello de que algunos llevan los conflictos más allá de las canchas...

Pero eso es  muy personal, como esta epístola que te escribo; es cierto, miles de lectores husmearán esta correspondencia, pero nada de lo que te escribo no se puede decir en público.

  Fuiste puntilloso, sí, demasiado para algunos, pero eso no le quitó brillo (el poco que tuvo) al tradicional enfrentamiento futbolero entre los archirrivales de nuestro balompié.

  Ojalá sigas así, por ese derrotero, no cambiando actitudes en cada partido, en aquello de en un juego un estilo, en el otro lo cambio. Por algo fuiste nominado al clásico, este lunes nadie se acordará de vos, porque hiciste bien tu trabajo, ¿qué ingrato esto verdad? Hoy yo me acuerdo, buen trabajo José.