Torneo Apertura 2018 martes 20 de marzo de 2018

Juan Gabriel Benítez habla sobre las polémicas del Olimpia-Sol

El árbitro del juego entre Olimpia y Sol de América detalló los motivos de sus polémicas determinaciones en lo que fue el partido más atractivo de la octava fecha del Apertura.  

El reciente empate 3-3 entre Olimpia y Sol de América, puntero y tercero en el campeonato, levantó todo tipo de comentarios y especulaciones. Esto debido a algunas sanciones concretas del árbitro Juan Gabriel Benítez.

No obstante, como pocas veces, el mismo juez del partido rompió el silencio y en contacto con Fútbol a lo Grande detalló sus impresiones sobre varias de las particulares jugadas.     

Respecto a la expulsión del portero Gerardo Ortíz, situación que pudo resultar determinante para el correr del encuentro, Benítez fue tajante y aseguró que lo volvería a hacer.

"Cuando el equipo visitante (Sol) había sacado una ventaja el arquero empezó a buscar  retardar el juego. En cuatro oportunidades le dije que trate de no hacerlo, porque lo iba amonestar. A la quinta vez que le digo, vuelvo a ver que hace todo para retardar, lo amonesto. Cuando me retiro del área, él nunca me insultó, pero desaprobó mi autoridad, diciendo: ¿Quién sos vos para amonestarme?", reveló el colegiado.

"Él (Ortíz) no va querer admitir, evidentemente él no va querer reconocer. Primero dijo en un medio que no había dicho nada, después dijo que sí, indudablemente hay cosas que no coinciden", agregó Benítez.

Volvería a expulsar. El referí además adelantó que ante una situación así, no tendría problemas en volver a repetir tal decisión e ironizó: "Cuando nosotros no tomamos ese tipo de determinaciones nos cuestionan porque no la sancionamos, y cuando tomamos la determinación, había sido no había que tomarla".

7 minutos de adición. Al término del primer tiempo reglamentario en el Manuel Ferrerira, el tablero digital enseñó que se adicionaban siete minutos más en pos de recuperar el tiempo perdido tras la expulsión del arquero. Sin embargo, se jugaron solo cinco, con algunos segundos más.

"En esa fracción del partido, nosotros tratamos de manejar todo desde el intercomunicador, porque muchas veces uno mira el reloj y se puede perder una jugada. Entonces en determinado momento yo escucho que ya finalizó el tiempo", justificó el juez de profesión informático.   

Mano en el área de Sol. En la ocasión, el arbitraje no solo favoreció para un lado, puesto que también pudo haberse sancionado un penal para el conjunto local, por una mano en el área danzarina.

"En ese momento yo particularmente consideré que la pelota partió a una velocidad considerable, el balón se impacta en la mano, pero el brazo se encontraba en posición natural, que es una de las condiciones para sancionar un penal. Yo no vi que él amplíe el radio. Hubiese sancionado si lo observaba así. La intencionalidad es algo subjetivo, no existe", complementó el árbitro.  

Patada de Otálvaro y amarilla. Para Juan Gabriel Benítez, tal acción era meritoria de amonestación por entrada vehemente, no así de expulsión, debido a que el mismo destacó no haber notado la agresión posterior.

"Tenemos que resolver cerca de cien y doscientas jugadas por partido, y tenemos que hacerlo en un pestañeo. Imaginénse ustedes que tienen la oportunidad de observar todo con cámaras, con las pulsaciones bajas, y aún así no se ponen de acuerdo con sus opiniones", argumentó el juez.  

Por otra parte, Benítez aprovechó la oportunidad y aconsejó al mundo del fútbol, expresando además que quien calla, otorga.  

"Hay que tratar de evitar tocar la honorabilidad de las personas, se pueden tener errores de todos los colores y tamaños, pero creo que no hay que tocar la honorabilidad, porque eso ya es caer muy bajo", sostuvo.

"El que calla, otorga. Uno tiene que salir a defender su postura, nos podemos equivocar, va seguir sucediendo, pero les puedo asegurar que daré todo lo que esté a mi alcance para poder minimizar esos errores. Uno sabe cómo termina un partido, entonces esa sensación de que uno no está cumpliendo, como está preparado: es lo peor. Por eso trato de cumplir al máximo con lo que me dan", sentenció.