Copa América viernes 12 de junio de 2015

Justo Villar, Da Silva y Santa Cruz, la columna vertebral de Paraguay

La columna vertebral de Paraguay desde hace casi una década la componen tres gladiadores: el meta Justo Villar, el central Paulo da Silva y el ariete Roque Santa Cruz, que encaran esta Copa América como su último torneo juntos.

Los tres curtidos jugadores, actuales subcampeones del torneo y cuarto-finalistas en el Mundial del 2010, debutarán mañana en La Serena (noroeste de Chile) ante Argentina.

Y si hay algo que no les faltará para frenar al inspirado Lionel Messi y compañía es experiencia, como la de Villar, de 37 años.

Sus tres convocatorias a Mundiales (2002, 2006 y 2010) y sus cinco Copas América (2001, 2004, 2007, 2011 y 2015) le confieren estatuto de leyenda en el combinado guaraní.

Con 107 partidos internacionales, el arquero que suplió en la Albirroja al legendario José Luis Chilavert tiene callo para enfrentarse a grandes jugadores, aunque reconoce que para "secar" a un futbolista como Messi son también necesarios factores ajenos.

"Messi es de otro planeta y esperamos que baje un poco aquí", señaló Villar, exportero del Valladolid (2008-2011) y actualmente al servicio del Colo-Colo chileno.

El ágil meta, capitán de la selección desde hace años, tuvo su auge profesional en el 2010, cuando lideró a Paraguay hasta los cuartos de final, fase en la que perdió ante España (1-0).

En aquel partido, logró detener un penalti a Xavi Alonso, al que le habían hecho repetir la pena máxima, mientras en los octavos ante Japón realizó decisivas intervenciones.

Otra figura clave es el central Paulo da Silva, el futbolista paraguayo con más participaciones internacionales (123) en el historia del fútbol paraguayo, por delante de leyendas como José Luis Chilavert, Carlos Gamarra o Celso Ayala.

Da Silva, de 35 años y con lejana ascendencia brasileña, se forjó precisamente con Gamarra y Ayala, dos centrales impenetrables hasta que, después del 2006, tomó el mando de la defensa guaraní.

Una larga carrera respalda al compacto defensa, que ha jugado en más de una decena de clubes procedentes de Argentina, España, Inglaterra, Italia, Paraguay y México, éste último su actual destino, pues representa al Toluca.

Otra leyenda en activo es Roque Santa Cruz, letal en el juego aéreo gracias a sus 1,9 metros.

Santa Cruz, de 33 años, ostenta el título de máximo anotador de la historia de la selección, con 32 en 105 encuentros internacionales.

Goleador en el Bayern Múnich, con el que venció la Liga de Campeones en el 2001, el ariete estuvo ocho años en el conjunto alemán, del que pasó al Blackburn Rovers, de la Liga inglesa.

En sus dos cursos, marcó 23 tantos en 57 partidos y fue contratado por el Manchester City, donde no contó con minutos.

Estuvo cedido en el Real Betis y el Málaga, con registros goleadores nada desdeñables, hasta que en el 2103 el propio Málaga compró su pase.

En el 2015 dejó Europa para fichar por el Cruz Azul mexicano.

Roque Santa Cruz jugó los Mundiales de 2002, 2006 y 2010, y cuatro ediciones de la Copa América: 1999, 2007, 2011 y 2015.

En la víspera de medirse con Argentina, la Albirroja abrió hoy su entrenamiento a la prensa y pudo verse al tridente de gladiadores en un tono distendido. La experiencia es un grado. EFE