La Albirroja, del fútbol a la tranca

Y al final Paraguay se quedó corto, casi en todo, en el empate sin goles frente a Costa Rica en el estreno del denominado "grupo de la muerte". Porque en su mejor tiempo, el primero, no tuvo eficacia para sacar rédito de la cuota de su buen fútbol. Y en el complemento ya con el trajín y el fuelle en reserva se vio obligado a volver a la tranca.

Antes de sumergirse en la impetuosa "garra guaraní", el equipo ilusionó con las chispas de Óscar Romero. De su zurda brotó lo distinto  hasta el linde del segundo cuarto. Pero los destellos no sirvieron para contagiar a Derlis o al "Conejo", y el organizador se fue de a poco evaporando antes de poner una pelota de gol al batallador Darío Lezcano.

De igual manera el entrenador albirrojo aún desconfía de la capacidad de creación que ostenta el futbolista del Racing. Díaz prefiere prescindir de él que rodearlo con los que tienen más conocimiento con la pelota como en el caso de Miguel Almirón, figura del último campeón argentino.

Tarde o temprano, la "Anguila" será una pieza importante en la estructura de la renovación. La calidad de un buen jugador no engaña.  A la transformación ya se insertó con mucha prestancia su compañero de equipo Gustavo Gómez. También animan la laboriosidad de Bruno Valdez en un puesto "antinatural" o lo expeditivo que se mostró Celso Ortiz en el mediocampo.

Esto a pesar de que Ramón sigue demostrando una fe ciega por los más veteranos y en el momento más crítico volvió a demandar la ayuda de los integrantes de la vieja guardia. Como lo hizo en este estreno. Claro, a excepción de Juan Manuel Iturbe, una pieza que para mostrar su valía necesita volver a acostumbrarse a otras exigencias.

No obstante, de los tres cambios solo Édgar Benítez entró con mejor punch, mientras que Haedo chocó en exceso e Iturbe no tuvo tiempo de mostrar algo diferente. Sin fuerza y claridad en el ataque, la albirroja terminó siendo pelotazos y buscó dar la tralla con la histórica fórmula, el golpe de cabeza.

Pero no llegó. Al equipo de Ramón, que fue muy enteco en ataque, le costó siempre uniformar su rendimiento y conseguir resultados. Le pasó la cuenta en los partidos de las Eliminatorias y esta noche volvió a evidenciar los mismos síntomas. Exhibió buenas intenciones, estuvo cerca de convencer, pero no abandonó el campo limpio de dudas.