Paraguayos en el exterior lunes 16 de mayo de 2016

La historia del héroe Azcona, el caacupeño que sueña con la gloria

Conocé más a Librado Azcona, el caacupeño arquero del Independiente del Valle que hoy sueña con seguir haciendo historia en la Copa Libertadores. Sus inicios, anécdotas, ambición, realismo y un "museíto". Imperdible entrevista.

El portal FIFA.com publica este lunes una imperdible entrevista al portero sensación de la Copa Libertadores 2016, el caacupeño Librado Azcona, del Independiente del Valle.

Azcona, el arquero que eliminó a River Plate y avanzó a cuartos de final de la Copa, cuenta que se puso a atajar por primera vez el día que el club 12 de Octubre de Itauguá lo aceptó con 11 años en sus Divisiones Inferiores.

"Era delantero en los colegios, pero siempre me gustó el puesto de arquero de verlo. Fui al entrenamiento y de los 900 chicos que había, 400 eran delanteros. Cuando me preguntaron les dije que era arquero. ¡No tenía guantes ni nada! ¡Jugué 20 minutos y me hicieron como seis goles! No sabía ni dónde estaba parado. Fue una cosa de locos: me quedé como tercer arquero sin saber cómo agarrar un balón o tirarme", afirma Azcona.

El visionario que confió en un niño que "no tenía ni idea de la técnica" del puesto se llama Dionisio Cabañas y ese gesto fue el primero de muchos. Azcona, de Caacupé, venía "de una familia muy humilde". Muchas veces no había plata para llegar al entrenamiento. "Había días que hacía 30 kilómetros en bici para ir", cuenta. Cuando no había fuerzas ni para la bici, aparecía Cabañas: "Él iba a buscarme, me pagaba un boleto. Siempre estuvo ahí para que yo no abandonara. Me costó muchísimo, por eso valoro mucho dónde he llegado".

HAZAÑA MONUMENTAL. Sobre el histórico partido ante River Plate en el estadio Monumental, Azcona cuenta: "Lo más importante es que el equipo tenga los pies sobre la tierra. Siempre estamos hablando con los chicos porque es un plantel muy joven. Está en nosotros hacer historia, pero para eso tenemos que mejorar".

"En algún momento bromeando solemos decir 'Imaginate si llegamos a la final y salimos campeones sin siquiera haber ganado un torneo acá en Ecuador'. Pero cada uno de los muchachos lo tiene claro. Esto es paso a paso, nadie gana sin jugar", agrega.

Pero su carácter competitivo y la ambición que impone el técnico uruguayo Pablo Repetto –"le llega muy bien al jugador, nos transmite mentalidad ganadora"-, hacen que quiera más. Tanto como para contradecir al mismísimo presidente del club cuando le dijo al plantel en el vestuario de la cancha de River que ya "habían ganado su Libertadores". "Tuve que interrumpirle. Le dije que estaba bien, que era un partido para disfrutar, pero que teníamos dos finales más contra Pumas para intentar seguir".

MUSEÍTO. Azcona relata que su hermana le armó "un museíto" en Asunción, donde vive toda su familia. "Tengo varias cosas muy lindas: unos guantes que me regaló Rogério Ceni, la camiseta de Barovero, el sucre que me dieron al nacionalizarme ecuatoriano... Del Monumental me quedé con mi camiseta y los guantes".

Parece difícil, pero nadie puede impedir que Azcona e Independiente del Valle sueñen con la gloria. "Boca, San Pablo o Pumas tienen jugadores de mucha trayectoria. Nosotros... hay que ser sincero. No tenemos una figura, no hay renombres. Somos el equipo que menos chance tiene de ganar la Libertadores, pero soñar no cuesta nada. Y si hemos llegado a esta instancia es por el sacrificio, porque el grupo se comprometió a dejar todo en cada partido y eso complica más al rival aunque no tenga figuras".