Curiosidades miércoles 11 de marzo de 2015

La increíble "señal" en una lluvia de papeles picados

Se trata de una historia increíble, de un niño que perdió a toda su familia. Fue a la cancha, en Córdoba, y en la lluvia de papelitos que inició con el ingreso del equipo al campo, se encontró nada menos que con el obituario de su mamá, su papá y su hermano.

Para algunos es sin dudas una señal de esperanza, de tres ángeles que cuidan a Benjamín, de 6 años, desde el cielo; para otros una simple casualidad, aunque se haga muy difícil calcular cuáles son las probabilidades de que ocurra algo así.

ESTA ES LA HISTORIA

Benjamín perdió a toda su familia el 3 de enero pasado en un accidente. Cuando volvían de celebrar las fiestas de año nuevo en Jujuy con sus abuelos maternos, su Volkswagen Suran chocó de frente contra un camión con acoplado a pocos kilómetros al norte de Córdoba y el pequeño fue el único sobreviviente. Resultaron víctimas fatales su papá, Miguel Alberto González Achával, su mamá Jésica Anglada y su hermano Joaquín de 8 años.

El pequeño hoy vive con su tía María José, su esposo Carlos y cuatro primos. Su tío lo llevó el sábado a ver el juego de Instituto de Córdoba y en el momento en que cayeron los papelitos se dio el increíble hecho.

En un diálogo con el diario argentino La Nación, Carlos comentó que se encontraron con unos amigos que llevaban dos bolsas de papelitos para tirar cuando saliera Instituto. "Atrás nuestro había otros cuatro chicos, así que cuando apareció el equipo fue una nube de papeles y todos estaban muy entusiasmados. Benja se puso a jugar, a levantarlos y volver a arrojarlos cuando me dice 'mirá mi papá; el nombre de mi papá' y me da un pedacito que era un aviso fúnebre".

El chico lo tomó con entusiasmo, para él era solo el nombre de su padre en el diario. Su tío guardó ese pequeño pedazo de papel y sin decirle que se trataba de un aviso fúnebre aparecido en el diario argentino La Voz del Interior, le dijo que haber encontrado ese papelito en medio de otros miles no era "una casualidad, sino una señal, una muestra de que había tres ángeles" que lo cuidan.

El chico tomó con "naturalidad" la historia y tiene el "papelito" en una cómoda esperando a ser enmarcado. Todavía no sabe que es un obituario. "Ya se dará cuenta en algún momento", explica Carlos. Toda la familia -que se definen muy creyentes- entiende que el hallazgo de Benja es un símbolo de algo más trascendente.
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