Los puntos positivos y negativos de la fecha 21

POSITIVO

General Díaz volvió a brindar otra lección de dignidad, pragmatismo futbolístico y efectividad para brindar la sorpresa más grande del torneo y dejar sin festejo a los más de treinta mil hinchas franjeados que acudieron a Sajonia a dar la vuelta número cuarenta. Como ante Cerro en este mismo torneo, las "Águilas" estaban 6- 1 abajo en el favoritismo y con un juego asociado sorprendió a Olimpia y aguantó la diferencia a favor con una defensa heroica, sumando otra sonora victoria bajo el comando de un DT que sabe y mucho, como Humberto Garcia.


Esta vez Cerro aprovechó lau mano que le dio General Díaz y con poco juego, mucha entrega y angustia sumó los tres puntos necesarios ante Nacional para llegar a la última fecha con vida. Borja, Rojas y la efectividad de Fabbro fueron lo mejor de un equipo que sigue sin convencer, pero ante las flaquezas demostradas por el eterno rival recuperó una oportunidad que parecía perdida.

En la parte de abajo, Fabio Escobar pagó con creces su incorporación a Rubio Ñú, marcando un gol clave para soñar con la permanencia, en el ajustado triunfo ante el favorito Libertad. Gran resultado, si se tiene en cuenta que en la última fecha chocarán contra un desmoralizado Guarani y Santaní debe visitar a Olimpia.


NEGATIVO

Si bien sigue dependiendo de sí mismo, a Olimpia le sigue faltando para estar a la altura de un campeón. Analizando lo más reciente, tras ganar en el Superclasico, el equipo de Arce perdió sin atenuantes contra Capiatá, venció con problemas a un Rubio Ñú que lo enfrentó casi todo el juego con un hombre menos, recurrió a un milagro para ganar al descendido San Lorenzo y defraudó a una multitud en la derrota contra General Díaz.

La palabra "ansiedad", que tanto sonó en estos días en filas franjeadas, fueron correspondidas con un equipo que ataca sin claridad, defiende sin solvencia y sufre de una gran lentitud en el medio sector. La dependencia de la habilidad de Silva, la pegada de Vargas y el temperamento de Candia, gran ausente contra General Díaz, es evidente en un conjunto cuyos primeros tiempos son absolutamente desconcertantes y al que el ímpetu de la parte final esta vez no lo rescató, como ocurriera en la agónica victoria ante San Lorenzo.

Guaraní volvió a demostrar que ante la presión de conseguir un resultado, el naufragio es su desenlace. Cuando venía desde atrás y sin mayores expectativas, el equipo de Jubero demostró holgura y grandes variantes para aniquilar a sus rivales de turno. Ante Capiatá y con la consigna de ganar o ganar para soñar con el título, los aurinegros mostraron  nerviosismo, errores defensivos y una llamativa falta de precisión en la zona ofensiva, en la que venían siendo demoledores.

Una lástima para el equipo que demostró la mejor propuesta futbolística del torneo, pero como tantas veces antes, a la hora de la verdad trastabilló ante su propia falta de espíritu para ser protagonista de la pelea grande.

Santaní tenía controlado a Sol de América y estaba rubricando un triunfo clave para tener las mejores expectativas de mantenerse en Primera División, hasta que apareció un grueso error del arquero Gavilán, ex Cerro, al entregar un balón que Santacruz transformó en empate. Lo de Gavilán ratificó una constante en los santanianos, ya que sus obsequios defensivos fueron grandes causales de la mayoría de sus derrotas, llevándolos a la acuciante situación que viven.