Los puntos positivos y negativos de la fecha 4

POSITIVO

¿Habrá sido el gol del año? La gran chilena de Richard Ortiz contra Santaní desfiló el fin de semana por la TV internacional y sirvió para iniciar el repunte gumarelo, tras una semana muy conflictiva para el plantel dirigido por Almeida. En su segunda presentación con la casaca albinegra, el ex Olimpia se metió en el bolsillo a la hinchada repollera.

Aguantando el inesperado acoso de un Nacional numéricamente inferior en gran parte de la complementaria, Olimpia sumó un gran triunfo para seguir puntero con el temperamento de Salgueiro, Bareiro y las atajadas de Centurión, redondeando una actuación con varias dudas en la segunda fracción.

El lado positivo de la igualdad entre San Lorenzo y Cerro se puede encontrar en la confirmación que los santos poseen un equipo mucho más competitivo que el del Apertura, bien conducido por Héctor Marecos. Habrá que ver si le alcanza para permanecer en la categoría.

En el sector azulgrana, el chico Ronaldo Martínez vivió un debut ideal con su agónico gol y más allá se las oportunidades que pueda tener en el futuro, será uno de los pocos que recordará un juego absolutamente olvidable.

Santiago Salcedo sigue sumamente contundente y a diferencia de los juegos anteriores, esta vez su anotación sirvió para el triunfo ante General Díaz, consolidando de paso a su entrenador, Daniel Garnero, que empezaba a transitar por arena movediza.

NEGATIVO

Los fuertes cuestionamientos de Robert Harrison y Rubén Ruiz Díaz hacia el arbitraje y ciertos manejos de la APF sacudieron el fin de semana. El excesivo rigor de Antonio Arias en la expulsión de Ricardo Martínez empezó a darle forma a la severa protesta académica, en tanto que en la Arboleda, Rubio Ñu se vio privado de un legítimo gol que significaba el empate frente a Capiatá sobre el final.

Como siempre pasa, los favorecidos en esta ocasión optaron por mirar a otro lado, hasta que sean salpicados por un nuevo error arbitral en este torneo en el que la mayoría enfrenta fecha a fecha la situación de "perjudicados y beneficiados".

La semana pasada ya habíamos advertido sobre cuál podría ser el destino de Rubén Piaggio, el argentino que dirigió a Rubio Ñu hasta esta fecha. La derrota frente a Capiatá, con un grueso error del arquero Carlos Gamarra, que la semana pasada había sido figura, puso fin al corto ciclo del Ciruelo, al que habían contratado en reemplazo de Miguel Pavani. El mismo Pavani, que orientó con éxito al albiverde en su interinato anterior, ahora fue nominado nuevamente para volver a dirigir a los ñuenses, en una movida dirigencial poco entendible.

El lado oscuro de la igualdad entre San Lorenzo y Cerro se dio en el mismísimo empate, que no satisfizo a nadie. Si bien para los rayaditos en la previa el 1 a 1 hubiera sonado bien, el quedarse sin un triunfo histórico sobre el final en el único error de su arquero López fue un golpe duro al ánimo.

Por el lado azulgrana el malhumor tiene su origen en una segunda etapa con otra pobre producción, cuando en la victoria anterior frente a Rubio Ñu parecía haber reencontrado el camino.