Copa Sudamericana miércoles 26 de agosto de 2015

Nacional no pudo ante Liga y cae por la mínima diferencia

Nacional cayó 1-0 frente a la Liga de Quito por la ida de la segunda ronda de la Copa Sudamericana. El gol de Holger Matamoros deberá ser revertido en casa el próximo 16 de setiembre, día en el que se verán para la vuelta en Asunción.

Nacional fue inferior ante Liga de Quito y cayó 1-0 en el duelo correspondiente a la ida de la segunda ronda de la Copa Sudamericana. La Academia hacía un correcto primer tiempo, pero a cinco de la finalización de la fracción inicial un remate de Holger Matamoros dio la ventaja al cuadro ecuatoriano.

En el complemento, el equipo de Raschle tomó muchos recaudos y casi no salió lanzado al contragolpe, estrategia que intentó imponer desde el primer minuto y que dio mejores réditos en el primer cuarto del choque. El resultado, corto por las intervenciones de Ignacio Don, deberá ser revertido el próximo 16 de setiembre si la Academia quiere continuar con el siguiente paso copero.   

EL PARTIDO. Nacional sufrió de entrada en Ecuador, pero la salvación que hizo in extremis Gustavo Velázquez ante la arremetida de Juan Ignacio Cavallaro (4 m.) puso en alerta a la defensa paraguaya, metió a la Academia al rigor del encuentro y se asentó muy rápido para luego crear algunas situaciones de relevancia en el sector ofensivo.

Raschle puso un 4-1-4-1, muy dócil, capaz de desdoblarse, intercaló hombres en la retaguardia e instaló su estrategia de contragolpe para intentar provocar peligro hacia Alexander Domínguez. A los 8', el Albo tejió la jugada más peligrosa con Orué y Teixeira cuando el volante se asoció bien con Riveros y Melgarejo para dejar la pelota a merced del brasileño, pero el latigazo terminó a centímetros del arco.  

Así se transformó el juego tricolor, de un comienzo titubeante a una afirmación elocuente hasta pasar la barrera de los 20'. El planteamiento inteligente del entrenador rendía sus frutos, ayudado por la poca inventiva de Liga, con transiciones lentas en el mediocampo y resoluciones confusas en ataque.

Un remate de Melgarejo daba otro espaldarazo a la propuesta. El plan A era un acierto. Después el encuentro entró en un terreno de nadie. El equipo de Zubeldía dependió mucho de los disparos de larga distancia y a veces el exceso también trae sus beneficios, porque fue la fórmula que le valió para imponerse en el marcador.

Tras una serie de tiros, que involucró a Favallaro, Diego Morales, Congo y Holger Matamoros, fue éste último el que consiguió vencer la resistencia de Don a los 40 minutos con una pelota que se desvía en el pie de Gustavo Velázquez. El defensor había salvado al equipo de milagro, ahora lo tiraba al pozo de una desventaja peligrosa.

Igual el juego albo había decaído y aguantaba acorralado la atropellada de Liga. Sin la aparición de Brian Montenegro, Teixeira se ahogó sin pelotas en el ataque, porque la línea de volantes quedó pegada a los defensores. Las réplicas desaparecieron y el descanso llegó en el momento justo.

En el complemento, la ambición local se incrementó porque entró atacando. Un disparo de Zeballos al minuto del reinicio, que partió afuera, advirtió del aluvión de Liga. Cuatro después Morales hizo volar a Don y el mismo delantero volvió a exigir a los 51', pero ésta vez intentó estirar la ventaja con una definición de lujo, negado también por el portero tricolor.

Nacional jugó muy atrás la segunda fracción y se salvó de un marcador más abultado producto de los manotazos de Don y también por las impresiciones de los ecuatorianos en la zona de ejecución, como lo hizo Quinteros a los 67', cuando dibujó una linda jugada por el sector derecho, pero demostró toda su flaqueza en la horrible definición.

Al filo del 70' Raschle hizo el primer cambio, hombre por hombre, cuando Colmán reemplazó a Teixeira. El esquema se mantuvo porque la diferencia mínima era vista como un buen negocio mirando la revancha en setiembre.

Excepto algunas posibilidades aéreas a favor de Nacional, las acciones inquietantes seguían siendo salvadas por Don como en el tiro de Alves. Raschle jugó su penúltima  carta con Bustamante para procurar aprovechar el cansancio de los 10 minutos finales, el juvenil pudo crear barullo con su velocidad, pero no fue suficiente para obrar el empate.

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