Torneo Clausura 2015 domingo 06 de septiembre de 2015

Olimpia hace lo justo frente a General y vuelve a sonreír

Olimpia sufrió de vuelta para derrotar a General Díaz 3-1 por la fecha 10 del campeonato Clausura. Juan Manuel Salgueiro, de penal, Miguel Paniagua y un golazo de Pablo Zeballos dieron una necesitada victoria al Franjeado.

Olimpia tuvo que empeñarse al máximo para saborear una victoria este domingo frente a un aplicado General Díaz que vendió carísimo el resultado en el estadio Manuel Ferreira. El charrúa Juan Manuel Salgueiro, de penal, Miguel Paniagua y un hermoso tanto de Pablo Zeballos ya en tiempo de compensación remontaron la conquista inicial de Alfredo Cano.

El Decano solucionó el encuentro con 10 hombres por la expulsión de William Mendieta por una patada descalificadora sobre Cristian Sosa, quien también terminó expulsado. Con este resultado, el equipo de Arce llega a 21 unidades y sigue al frente del campeonato Clausura, por ahora a cuatro de Cerro Porteño, su inmediato perseguidor.

EL PARTIDO. Dos penales antes de los 20 minutos avivó muy temprano el partido en el Manuel Ferreira que fue escenario de un comienzo positivo del conjunto decano, pero un penal del Sub 20 Blas Riveros sobre Richard Prieto complicó el panorama a los 14' cuando Alfredo Cano no falló en el cobro desde los 12 pasos en el duelo directo con Diego Barreto.

No obstante, el equipo de Chiqui Arce respondió de forma inmediata y lo igualó antes de que el nerviosismo se apodere de Para Uno. El defensor Julio González cortó con falta la trepada del capitán Salustiano Candia en el área visitante y Juan Manuel Salgueiro puso el empate con un remate ajustado al palo derecho de Bernardo Medina.

Corrían solo 17 minutos y el juego en el Bosque ya brindaba altas emociones en medio de una dinámica importante pese a la inclemente temperatura. El manejo de la pelota comenzó en poder del conjunto franjeado, por lo que General Díaz se agazapó para el contragolpe y por esa vía había inquietado con Cano con un disparo direccionado cuando el encuentro estaba con el marcador en blanco (12 m).

Después el choque se emparejó en el medio, gran parte por el orden futbolístico que mostraron los dirigidos de Humberto García. En lo que restó del primer acto, Cristian Sosa sembró quebranto con un tiro libre que se perdió al córner tras un desvío en un defensa (32 m), a lo que después los locales replicaron con un disparo violento del siempre inquietante Nery Cardozo (35 m).

Para el complemento Chiqui prescindió de Blas Riveros y Claudio Vargas para procurar inyectar más fútbol en la parte neurálgica con William Mendieta y velocidad con Iván Torres por la banda izquierda. A esta altura, Medina había salvado su arco con una volada ante el disparo de Juanma Salgueiro (m 46) y también salió airoso en un achique perfecto contra José Ariel Núñez (53 m).

Sin embargo, el elenco aviador mostró su colmillo en el ataque aprovechando la defensa abierta y desórdenes en esa última línea. A los 52' Cano tuvo la más clara, pero apareció la atajada monumental de Barreto para desprender aplausos de la preferencia. Pero el momento acuciante no terminó ahí porque cinco minutos después Édgar Zaracho desenfundó un misil para otra zozobra del arco decano.

A los 70' Pablo Zeballos sustituyó a José Ariel Núñez, y en el otro bando Jorge González tuvo que suplantar al lesionado Bernado Medina. Tres minutos después, Olimpia se dio una bocanada de tranquilidad con el segundo gol que llegó por un cabezazo de Miguel Paniagua.

El rendimiento de la franja azabache había decaído visiblemente pese a las ganas que puso en la cancha. A los 75' el enfrentamiento se enervó por una patada descalificatora de Mendieta sobre Crisitan Sosa. Éber Aquino, de excelente arbitraje, echó con roja directa al decano y también a Sosa por doble amarilla tras dar un empujón a su infractor.

En los minutos finales el partido se desorganizó por las expulsiones en el que General Díaz no desistió y dio el manotazo de ahogado para intentar salvar el resultado, pero Pablo Zeballos a los 91 minutos hizo esfumar la esperanza. Un golazo que sirve para saborear mejor una victoria y de paso calmar el convulsionado ambiente en Para Uno.