Olimpia: No hay equipo y a Pumpido se le acaba el crédito

Olimpia vive días difíciles. Tras el decepcionante y amargo debut ante Rubio Ñu en Sajonia, muchas son las dudas que despierta el equipo franjeado, que hace tiempo no viene desplegando el fútbol que uno espera. Con pelotazos y sin una idea futbolística definida, el futuro no parece ser alentador para el conjunto de Nery Pumpido, un DT al que se le va acabando el crédito, ya que en el 2015, entre amistosos y partidos oficiales, aún no pudo ganar.

Como en cada comienzo de campeonato, la expectativa era grande y la ilusión se adueñaba de los miles de hinchas franjeados, que se esperanzaban con un debut victorioso para así caminar seguro hacia ese sueño que no se puede cumplir hace un tiempo: la estrella número 40 del Rey de Copas en el fútbol paraguayo.

Pero esa esperanza tenía y tiene una justificación clara. La dirigencia, encabezada por el presidente Marco Trovato, cumplió totalmente en cuanto a los refuerzos. Olimpia contrató lo mejor que podía: Cristian Riveros, emblema de la Albirroja y jugador Clase A, dejó el Gremio del fútbol de Brasil para jugar en su Olimpia, Eduardo Aranda, uno de los mejores del Vasco en la pasada temporada, Fredy Bareiro, finalista de la Copa Libertadores con Nacional y Claudio Vargas, bicampeón con Libertad, son algunos de los futbolistas que aceptaron el reto de vestir la franjeada en el 2015 y de devolverle al club las glorias deportivas.

Además de estas figuras que llegaron, hay que decir que Olimpia cuenta con Cristhian Ovelar, que el año pasado marcó más de 30 goles, con Juan Manuel Salgueiro, un jugador que cuando está bien puede marcar la diferencia, y con varios otros que pueden aportar cosas importantes, como Carlos Javier Acuña, Carlos Rolón, Cristian Campestrini, Wildo Alonso, entre otros.

Por eso, el hincha de Olimpia estaba entusiasmado. Pero tal ilusión quedó frustrada nada menos que en el debut, y ante un rival que está peleando por no descender, como Rubio Ñu, pero con un DT que no se complica y sabe muy bien lo que quiere, como Alicio Ignacio Solalinde, que una vez más, amargó con un equipo humilde a su querido Decano, club con el cual pudo tocar el cielo con las manos como jugador.

Las incógnitas son muchas. El año pasado, en el torneo Clausura, Olimpia ya comenzaba a desnudar sus falencias y no se veía la mano del entrenador. Pero Pumpido tenía una excusa perfecta: "Este equipo no lo armé yo", fueron las palabras el DT en varias oportunidades tratando de justificar algún mal resultado.

Y quizás tenía razón. El plantel del año pasado era pobre, con varios juveniles y con jugadores que no estaban a la altura del Olimpia. Pumpido hacía lo que podía, pero de igual manera, no le alcanzaba para lograr los objetivos trazados.

Pero este año la cosa es diferente. La dirigencia cumplió, trajo los refuerzos que se pidió y ahora todo dependía de Pumpido. En los partidos de pretemporada, si bien Olimpia mejoró algo con respecto al año pasado, no pudo ganar, (derrota 2-0 ante Crucero del Norte y dos empates 1-1 en los 90 minutos ante Cerro).

Jugadores hay, pero falta el equipo. Y eso es responsabilidad de Nery Pumpido. Muchas veces se dice que cuando un equipo gana, es mérito de los jugadores, y cuando pierde, el responsable es el entrenador.

Muchos dicen, "por un partido no le vas a echar al DT". Pero en este caso no es "por un partido". A Pumpido se le viene acabando el crédito hace tiempo. Dejando una mala imagen en la recta final del Clausura, no ganando ningún partido de pretemporada y arrancando con una derrota el Apertura ante un rival que pelea el descenso, hay motivos suficientes para que se piense en un cambio.

Y no es que Olimpia no ganó ante Rubio Ñu porque "no aprovechó las situaciones creadas". Olimpia no creó y no tuvo el fútbol deseado. Arrancó bien, con ganas, peleando cada pelota y empujando, pero con el correr de los minutos el equipo careció de ideas. No hubo un esquema claro. ¿A qué juega Olimpia?

Guerreño y Vargas desbordaron por los costados, izquierda y derecha respectivamente, y se pasaron metiendo centros, para Cristhian Ovelar, que se encontraba rodeado por 4 jugadores de Rubio Ñu y nada podía hacer. No hubo un rumbo claro. Los mediocampistas no acompañaban. Salgueiro no apareció.

Olimpia decepcionó en su debut y ahora se viene una semana difícil. El próximo rival es Nacional, equipo fuerte, compacto, que sabe a lo que juega. Será una prueba de fuego sobre todo para Nery Alberto Pumpido, que sabe que si no gana, sus días al frente del plantel franjeado estarán contados.