Olimpia revive la magia de la pasión

A fuerzas de goles revive el mejor Olimpia. Cuando todo parecía acabado, cuando no había forma de recuperar la moral de un equipo endeble, que se hundía en el fango del desgano del último lugar la tabla, apareció Jubero, el pedagogo que le inyectó el fútbol mágico al viejo Decano que reverdece como en sus mejores glorias.

Según las estadísticas, Olimpia no había registrado el récord de tantos goles seguidos desde 1994, cuando  habían hecho 12 tantos en dos fechas consecutivas (2/5/94 Olimpia 2-2 vs. Trinidense y el 9/5/94 10-1 al 8 de Diciembre). Los 13 goles en los últimos dos partidos son el reflejo del crecimiento de los jugadores desde que llegó el español.

¿Pero cómo hizo para que los mismos futbolistas, que estaban más cerca de dejar el club, respondan de esta manera? La respuesta tal vez radique en la capacidad motivacional de su cuerpo técnico: Fernando Jubero, un psicopedagogo de 42 años, que nunca había jugado al fútbol profesional, pero que deja claro que sabe y mucho como levantar la moral y su equipo ha logrado la sinfonía más aplaudida: los goles.

Además, lo trajo como ayudante a un psicólogo, Aitor García, al igual que él, español, que antes trabajó en Centro América y que fue entrenador de la selección de Jamaica. Esta, podría ser la clave de tamaña recuperación de la franja.

El presidente Trovatto había dicho que lo contrataba a Jubero, porque este "le puede dar un norte distinto" y vaya que no se equivocó. En cambio, el DT español había dicho en su presentación: "Sabemos que vamos a salir de esta situación", También había atinado, que "no es capaz de hacer milagros, pero sí de lograr resultados a base de trabajo en cada encuentro".

Los milagros si llegaron y Olimpia atraviesa un momento inmejorable, que gusta hasta los que no es del Decano. Recuperó a su mejor creativo, William Mendieta, la exuberancia de Piris Damota,  la solidez de una defensa y una capacidad goleadora de su ataque. Quizá sea un poco tarde para la Copa Libertadores, pero está formando un equipo de futuro y si mantiene este rendimiento es casi seguro que repetirá el título de la temporada pasada. Claro, falta toda una rueda, pero Jubero revive las mejores alegrías del pueblo olimpista que volvió a creer en su equipo.