Eliminatorias jueves 23 de marzo de 2017

Paraguay vence a Ecuador y mantiene la fe mundialista

Con goles de Bruno Valdez y Junior Alonso la Albirroja venció por 2-1 a una dura selección ecuatoriana que no cesó en la lucha hasta el final del encuentro en el Defensores del Chaco. Paraguay se aferra a la calculadora y el martes buscará la heroica en el Arena Corinthians ante una Brasil ya clasificada a Rusia.  

Por la decimotercera fecha de las Eliminatorias Sudamericanas, paraguayos y ecuatorianos animaron un gran encuentro deportivo a las más altas revoluciones. Una cita digna del torneo más sangriento conocido por los ojos humanos: El Mundial antes del Mundial.

Sobre el campo que hoy cerraba un total de 100 años desde su creación, la Albirroja fue más contundente y ahora suma 18 puntos, manteniéndose en la séptima posición de la tabla por detrás de una Colombia que con 21 unidades tampoco cede nada.

LA CRÓNICA. Tras un arranque dubitativo en el que la Selección Paraguaya sufrió del cambio inesperado de Juan Patiño por Darío Verón, por motivos de una lesión que marginó al primero durante la preparación precompentitiva, las cosas fueron mejorando.

Así; a los 11', Bruno "el Chino" Valdez adelantó a la Albirroja. Desde la esquina derecha, Juan Manuel Iturbe levantó un tiro libre a la zona caliente. La pelota no pasó el primer palo, pero un mal despeje ecuatoriano dejó todo a disposición de Bruno.

El defensor del América de México, cual si fuera un nueve de área, metió la cabeza y la mandó a guardar. Con su anotación, el Defensores del Chaco, que en la ocasión no lució un lleno total, estalló en júbilo.

Posteriormente los guaraníes no aflojaron y buscaron el segundo. Iturbe por derecha y Cecilio Domínguez por izquierda fueron de lo más interesante en el ataque local, no así Darío Lezcano, quien a lo largo del primer tiempo se mostró poco fino en las que les tocó participar. Punto aparte para Miguel Almirón que se encargó de marcar y de tratar de generar juego a la vez.

Alguna ocasión también generó la visita, encontrando en frente a un sólido Antony Silva que desactivó todas las aproximaciones amarillas dejando una sensación de concentración y seguridad envidiables.  

SEGUNDO TIEMPO. En la complementaria el cuadro de Gustavo Quinteros adelantó sus líneas y se hizo con el balón. Los de Arce se replegaron y extremaron recursos para buscar el contragolpe.

El "Chiqui" oxigenó el ataque y mandó a Federico Santander en detrimento de Lezcano. Con ello los nuestros fueron saliendo del fondo. La misión era una sola: Atesorar los tres puntos. Tres benditos puntos para seguir soñando con por lo menos pisar la fría ex Unión Soviética.

Entonces Junior Alonso, enviado al ataque, coronó ese momento con el segundo tanto albirrojo. Fue a través de una buena jugada colectiva que tuvo la participación de varios connacionales con la intensión clara de dejar el alma y continuar creyendo en que olvidar la calculadora es posible (64').  

Sin embargo minutos después, Alonso protagonizó una situación incómoda. Una acción para el olvido. El central del Lille francés incurrió accidentalmente con una mano en territorio prohibido y sin querer dejó abierta las puertas para la desazón.

Corrían 68' y Felipe Caicedo no perdonó, por la vía del penal encontró el descuento. Desde los 13 metros, el futbolista del Espanyol eligió el poste derecho de Silva quien se lanzó bien pero sin éxito. La potencia del tiro superó la resistencia del guardametas y los murmullos tribuneros no tardaron en bajar.

La tensión creció de sobremanera en Sajonia. Los presentes se apretujaban buscando respuestas mientras el reloj hacía su trabajo. José Argote, el colegiado colombiano nacionalizado venezolano, tampoco colaboraba con la causa. Sobre los noventa,  el árbitro adicionó cuatro minutos de recuperación.

Buscando su merecida revancha, Richard Ortíz, quien ingresó por un laborioso Víctor "Topo" Cáceres, pudo ampliar el marcador y otorgar el plus de tranquilidad que a esa altura de la cita hubiera sido de tinte glorioso. El volante del Olimpia buscó sorprender, pero pese a un potente remate no logró su cometido.

Finalmente la Albirroja, arropada por el bullicio de la afición que por fin se levantó de su letargo, apostó con mucha entrega y poco fútbol por cuidar el resultado positivo, conquistando así una victoria que invita a seguir soñando y que mantiene prendida la llama de la ilusión con miras al ecuménico de Rusia 2018.

¿Se puede? Sí, se puede. Habrá que seguir mejorando. Estos chicos tienen el respaldo de todo un país y ahora dependen sola y exclusivamente de ellos mismos.