Fútbol Internacional martes 25 de abril de 2017

Rafa Benítez, del 'infierno' a la Premier League en una temporada

Una temporada. Ese es el tiempo que ha durado la aventura de Rafa Benítez en el 'infierno', en la Championship, la categoría de plata del fútbol inglés.

Con su goleada el lunes por la noche sobre el Preston North End (4-1), el histórico Newcastle United se convirtió en el segundo equipo en los últimos seis cursos en regresar a la Premier League la temporada siguiente a su descenso -el otro fue el Burnley en 2016-.

Pese a atascarse ligeramente en el final del campeonato, con ocho puntos en los siete partidos anteriores al del Preston, el conjunto del noreste de Inglaterra selló la promoción a la categoría reina del balompié británico a falta de dos jornadas, en la 44 de las interminables 46 fechas con las que cuenta la Championship.

La llegada de Benítez al banquillo de St James' Park no fue, sin embargo, sencilla. El entrenador madrileño quería regresar a Inglaterra desde su destitución en el Real Madrid, y con algunos de los banquillos punteros ya ocupados, la opción del Newcastle, un histórico con una gran masa social y muy poderoso económicamente, se antojó una apuesta arriesgada pero valiente.

El club había flirteado con el descenso las últimas campañas, pero en la última, pese al empujón final con el arribo de Rafa, no pudo evitar la dolorosa caída al 'infierno'.

El 25 de mayo de 2016, hace justo un año, el club confirmó la continuidad del preparador madrileño, que afrontaría la hercúlea tarea de regresar a la Premier como mánager, es decir, con plenos poderes en la parcela deportiva y los fichajes, como ya lo fue en el Liverpool.

Benítez adaptó la plantilla a la división de plata y, con un presupuesto de 30 millones de libras, reconstruyó el equipo y lo convirtió en serio aspirante al ascenso. Al ya de por sí jugoso presupuesto, procedente, en parte, del "pago paracaídas" que reparte la liga entre los clubes descendidos, se le añadió una cuantiosa cantidad por el traspaso de varias de sus estrellas.

Moussa Sissoko (Tottenham, 30 millones de libras), Georginio Wijnaldum (Liverpool, 25 millones), Daryl Janmaat (Watford, 7,5 millones), Rémy Cabella (Marsella, 8 millones), Andros Townsend (Crystal Palace, 13 millones) y Papiss Cissé (Shandong Luneng, 2,5 millones) dejaron muchos millones en caja, lo que garantizó efectivo para buscar refuerzos de nivel para intentar el ansiado regreso.

Entre todos los fichajes, una característica principal: la experiencia en la Championship. La inmensa mayoría de los recién llegados habían jugado y brillado previamente en la segunda división, conocían los estadios, los equipos, los jugadores y sabían cuál era la ruta a seguir hasta la Premier.

El club desembolsó alrededor de 52 millones de libras en contrataciones, con Matt Ritchie (Bournemouth, 12 millones), que desoyó propuestas de equipos de Primera para formar parte del proyecto de Benítez, y Dwight Gayle (Crystal Palace, 10 millones) como estandartes.

Los números han dado la razón a Rafa, y Ritchie, con 16 goles y 10 asistencias, y Gayle, con 22 tantos y 4 pases de gol, han rendido a la perfección en la Championship. El resto de incorporaciones no eran, quizá, de tanto renombre, pero llegaron con experiencia contrastada: Isaac Hayden, Ciaran Clark, Mohamed Diamé, DeAndre Yedlin, Jesús Gámez, Daryl Murphy, Achraf Lazaar, Grant Hanley.

Al mismo tiempo, Benítez logró mantener la columna vertebral del equipo pese a las propuestas de otros clubes, y jugadores de la talla de Ayoze Pérez, Aleksandar Mitrovic, Jonjo Shelvey o Jamaal Lascelles continuaron firmes en el proyecto.

El mal arranque liguero, que le hizo caer a puestos de descenso, no hizo tambalear un ápice el proyecto, que se fue asentando hasta colocar al Newcastle, que esta campaña ha congregado a 52.000 espectadores en cada partido en St James' Park, en lo más alto de la tabla y a ponerlo a pelear por el liderato con el Brighton.

A falta de dos jornadas para el final de campeonato, los dos equipos han sellado su promoción directa, y sólo falta por saber si serán los hombres de Chris Hughton o los de Benítez los que levanten el título de campeón.

El técnico madrileño, al que le quedan dos años de contrato, se sentará próximamente con el dueño de la entidad, el polémico empresario Mike Ashley, para empezar a planear la próxima temporada, vital para asentar al Newcastle entre los 'grandes'.

"Ahora tenemos que asegurarnos que las cosas se hacen bien. Hay que prepararse para ser lo suficientemente fuertes para la Premier League", aseguró Benítez tras sellar el ascenso, sabedor de la importancia del mercado de fichajes del próximo verano para consolidar su proyecto a orillas del río Tyne. EFE

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