La Nueva Olla miércoles 16 de agosto de 2017

Trabajar en La Nueva Olla: Un sentimiento inexplicable

#Faltan3Días Su abuelo lo hizo hincha de Cerro Porteño. Su compañera y "una bendición de Dios", la oportunidad de ser uno de los trabajadores de La Nueva Olla. ¡Un sueño que ya es real!

Con impetú y convicción, Adelio López sale temprano de su casa ubicada a cinco minutos del centro de Itauguá. Como miles de compatriotas, sereno en la parada, aguarda por el ómnibus que lo acerque hasta a Asunción. Desde hace un año, la "Capital del Sentimiento" es su fiel destino.

Con 26 años, oriundo de Horqueta, el joven es uno de los que dejan todo por darle color a La Nueva Olla. Empleado por la empresa constructora del remozado estadio, López nos cuenta su historia.

Resulta que siendo apenas un niño, su abuelo materno le plantó la semilla azulgrana en el corazón. Juntos oían los partidos de Cerro Porteño por alguna de las escasas frecuencias radiofónicas que pudieran alcanzar su ubicación geográfica en el mapa.

"Recuerdo los nervios que nos causaba la onda apagándose de a poco, cuando el partido estaba más emocionante", relata nostálgico el cerrista.

LA OPORTUNIDAD. Consultado al respecto de cómo llegó a enrolarse en su actual puesto laboral, Adelio confiesa que todo pasó sin esperarlo.

Un día cualquiera, luego de algunos meses sin trabajo, fue junto con su futura cónyuge a la casa de una compañera de estudios. Ahí ocurrió lo que él mismo adjudica a una cuestión divina.

"Fue una bendicion de Dios. Por intermedio de mi señora se hizo presente y me dio esta gran oportunidad. Ella estaba por recibirse de licenciada en Enfermería y en una de esas fuimos a la casa de una compañera suya, ahí fue donde contacté con mi jefe, que resultó ser su marido. Todo fue rápido, sin esperar, por eso digo que es una bendición de Dios", señala el trabajador del escenario deportivo más grande del Paraguay.

López se define a sí mismo como "un hincha común", término utilizado para diferenciarse de los miembros de las hinchadas organizadas, que también desarrollan tareas en el lugar. Sin embargo, admite sentirse uno más del grupo, uno más de los que desean ver La Nueva Olla palpitar junto a 45.000 almas más.

INEXPLICABLE. Encargado de hermosear todo lo que atañe a lo visual de semejante coliseo, el día a día en Barrio Obrero resulta único.

"Imagináte lo que es trabajar dentro del club de tus amores, eso ya es luego una anécdota que de por vida lo voy a recordar. La experiencia es inexplicable, más porque soy fanático del club y estar todo el dia acá es algo increíble", añadió López en amena charla con D10.  

Faltan 3 días para la reinauguración del popular General Pablo Rojas. Muchas vidas se cruzaron en la remodelación de la "Catedral de la Pasión", muchas cosas cambiarán después del sábado.

Adelio es consciente de eso, pero no se preocupa. En parte, el objetivo está cumplido: "Recorrí centímetro por centímetro cada sector de la Olla y cada sector queda guardado en mi mente, jamás lo olvidaré. Cuando mis hijos me pregunten, estaré orgulloso de decirles que fui y sigo siendo parte de esta gran historia", fueron sus últimas palabras antes de seguir haciendo realidad el sueño de todo un pueblo.

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