Atletismo

Un ingeniero olímpico

Combinando el estudio y la férrea disciplina en el entrenamiento, Augusto Stanley llega a Londres 2012.

Por Amílcar Noguera

En el año que terminó la carrera de Ingeniería en Electromecánica, en la Universidad Nacional de Asunción (UNA), como atleta pudo conseguir su mayor sueño: llegar a unos Juegos Olímpicos.

Cuenta a ÚH cómo hizo posible que estudio y entrenamiento puedan ser compatibles al más alto nivel.

-En el colegio, ¿te imaginabas que ibas a estar en unos Juegos Olímpicos?

-Cuando niño, recuerdo que miraba a los atletas de las Olimpiadas como superhombres, capaces de correr y saltar como nadie; me parecían los "hombres-reales" más parecidos a los irreales superhéroes como Flash o Súperman. Desde ahí quizá empecé a soñar con ser uno de ellos, y creo que fue el primer impulso que me llevo a hacer este tipo de deportes.

-¿Cómo fue para llegar a ser un atleta de élite?

-No salió de la noche a la mañana. Empecé como todos: con marcas malas; tenía talento en las pruebas de resistencia a la velocidad, pero igual faltaba mucho que trabajar para tener una marca competitiva.

Hace dos años, y ya con tres años de atletismo encima, me decidí a entrenar del todo en la prueba de los 400 m, y así, con confianza y ganas en el entrenamiento, en el 2011 batí el récord nacional de los 400 m, que ya tenía 39 años y que fue hecho justamente en las Olimpiadas de Múnich en 1972, por Francisco Rojas Soto.

-¿Cómo hiciste que el entrenamiento y el estudio se pongan de acuerdo?

-Un gran entrenador que tuvo el atletismo paraguayo (Claudio Zúñiga, fallecido en 2010) siempre decía: "La universidad es la tumba de los atletas". Porque no se pueden hacer las dos cosas a la vez, si no se tiene el apoyo suficiente. Estudiar electromecánica es bastante pesado, pero de alguna forma encontraba el espacio y las ganas para seguir entrenando. Hubo momentos en que teníamos clase en la facultad hasta las 9.00 de la noche y luego íbamos a la pista para no perder el entrenamiento. Nos quedábamos hasta las 11.00 o más de la noche, solos, sin luz y con frío. Pero creo que valió la pena.

-¿Cómo es la vida de Augusto?

-Últimamente, casi el 100% de mis actividades giran en torno a mis entrenamientos. Le estoy dando todas mis ganas y tiempo a esto. Por suerte ya terminé con las materias de la facultad y ahora puedo entrenar más tranquilo. En mis escasos tiempos libres que estoy teniendo últimamente, me dedico a algunos proyectos que los tengo un poco relegados y también a tareas cotidianas de cualquier persona normal.

Los fines de semana me gusta salir a divertirme y relajarme un poco.

-¿El momento más difícil que tuviste que superar?

-Sin duda, el momento más difícil que me toco vivir fue hace tres años, cuando se enfermó y falleció mi mamá. No había ganas de entrenar ni de estudiar, y me distancié un tiempo de ambas cosas. Fue difícil; pero, bueno, el tiempo pasó y al final pudimos ponernos al tanto en la facultad y en la pista.

-¿Quiénes son los que más te apoyan en lo que hacés?

-Mi padre, mis hermanos (Ernesto y Roberto), mi entrenador. Mis tíos y primos: mi tío Wichi, mi tía Nayita. Amigos de la pista y la facultad. La SND y el Comité Olímpico.

6 horas de entrenamientos, repartidos en doble turno diario, es la rutina del último año. A eso sumaba horas de estudio universitario.

Entre ecuaciones, cálculos y derivadas, se abrió camino en la facu y en el atletismo, que lo lleva a Londres 2012.

46''62 es el actual récord de Augusto en los 400 metros llanos. En el 2011 quebró una marca nacional 39 años vigente, desde los JJ. OO. Múnich 72.

2.000.000 de guaraníes es el promedio que invierte mensualmente este atleta, para llegar al nivel que llegó.

UN AMIGO Y COMPAÑERO IMPRESCINDIBLE

Augusto considera a su hermano mayor, Ernesto, como uno de los principales pilares de su éxito. También es atleta y corre 110 con vallas; estuvo peleando por una marca olímpica, aunque no llegó fino este año.

"Ernesto es un compañero imprescindible que me ayudó y acompañó en todas las dificultades de la facu y el deporte. Él sin problemas pudo haber sido quien iba a los Juegos Olímpicos en vez de mí", dijo.

Augusto fue nominado por la Federación Paraguaya de Atletismo, junto a Leryn Franco, para los JJ. OO., por marca técnica, ya que ningún atleta llegó a las mínimas exigidas. Considera que para lograr los estándares olímpicos "solo hace falta seguir trabajando. Tengo solo 2 años en 400 m y no hay motivo para no seguir mejorando. Michael Johnson (USA) hizo el récord mundial a los 32 años y yo solo tengo 24".

Por esas cosas de la vida, Augusto nació en Argentina, pero hablará guaraní en Londres 2012.

LA FRASE

"Cuando niño, miraba a los atletas de las Olimpiadas como superhombres, capaces de correr y saltar como nadie".

Fuente: Última Hora.